CAMINANDO SOBRE EL MAR

Mateo 14:22-33

¿Recuerdas el milagro de la alimentación de los 5000? Jesús dio de comer a mas de cinco mil personas tan solo con dos peces y cinco panes. Había sucedido algo increíble, un milagro extraordinario que habían presenciado sus discípulos. Jesús hacía cosas sorprendentes, con él cualquier cosa podía suceder. Los discípulos fueron los primeros sorprendidos por este hecho extraordinario.

Cuando despidieron a la multitud Jesús les dijo a sus discípulos que fueran ellos delante al otro lado del lago, “yo os alcanzaré después” les dijo. Jesús necesitaba estar a solas, necesitaba hablar con Dios porque siempre estaba rodeado de multitudes.

¿Te imaginas tener a cientos de personas cada día detrás de ti queriendo tocarte, hablar contigo? Eso tenía que ser agotador así que Jesús necesitó descansar y tiempo para orar. Todos necesitamos descanso y necesitamos tiempo para estar a solas con Dios.

Así que Jesús bendijo a la gente y los envió de regreso a sus casas. La multitud no solo se iba contenta por la buena comida que recibieron sino también por la Palabra de Dios. Todos se fueron sabiendo un poco mas de Dios y de su amor por las personas. Y Jesús se fue al monte a orar.

Cuando llegó la noche Jesús continuaba orando, él solo, en la ladera del monte. Aunque él no estaba realmente solo, estaba con el Padre, con Dios.

Mientras tanto los discípulos estaban en la barca tratando de llegar a la otra orilla. Se había hecho de noche, estaba todo oscuro y se estaba levantando viento. Remaban de espaldas al viento, con todas sus fuerzas. Las olas azotaban la barca, porque tenían el viento en contra. Se hacía difícil remar y Jesús los había dejado solos,¿Cómo es posible que nos dejara solos? ¿No podría hacer algo Jesús? ¡Cómo nos gusta quejarnos cuando las cosas se ponen difíciles!
Pero Jesús podía ver que ellos estaban en problemas. El viento seguía soplando fuerte, las olas seguían zarandeando el barco y uno de los discípulos se fijó en algo extraño

¿Qué es esto? ¡Parece un hombre caminando sobre el agua!.
En la oscuridad de la noche se podía ver a un hombre que venía hacia ellos sobre el mar. Su túnica era azotada por el viento, y su pelo, pero ¿Cómo es esto? Los discípulos se aterrorizaron ¿Cómo estarías tu? yo muerta de miedo…

“Es un fantasma” gritaron

Pero en ese instante escucharon una voz que les decía 

“¡Tranquilos, no tengáis miedo, soy yo!” Era Jesús hablándoles.

“¿Señor, realmente eres tu?” Le preguntó Pedro sorprendido y con los ojos abiertos como platos. 
“Si eres tu ordena que yo vaya a ti caminando sobre las aguas”

Pedro era un hombre valiente, o quizá estaba un poco loco.

Pero Jesús le dijo: “Ven”

Y Pedro sacó una pierna fuera del barco y la puso sobre el agua, después sacó la otra pierna y no se hundía. Estaba de pie sobre el agua ¡y no se hundía! Dio un paso, luego otro, y luego otro. ¡Increíble! Todos los discípulos que se habían quedado en la barca estaban atónitos. Pedro caminando sobre el agua.

A Pedro su corazón le latía fuerte, ¡Guau, esto es genial!!! ¡Estoy caminando sobre el agua! 

Pero espera ¿Cómo es esto? La gente no camina sobre el agua, esto no puede ser,no puede ser verdad, su corazón latía a toda velocidad. Pedro comenzó a mirar a su alrededor, el barco estaba lejos, a su alrededor soo había oscuridad, y olas, y viento. Las olas rodaban a sus pies y le picaban los ojos…

Se dio cuenta de que se estaba hundiendo
“¡Ayúdame Señor!, ¡sálvame!” gritó Pedro
Pero antes de que el agua se lo tragara  Jesús lo agarró fuerte de la mano y le dijo
“Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?”

Jesús sacó a Pedro fuera del agua y lo llevó de regreso al barco. Pedro estaba chorreando, su ropa estaba empapada. pero cuando entraron en el barco el viento cesó y el nar se volvió suave como el cristal. De repente se hizo el silencio y todos se tranquilizaron.
Quizá los discípulos recordaron en ese momento el salmo que aprendieron en la escuela hebrea:

“Pero en su angustia clamaron al Señor,
y él los sacó de la aflicción;
29 convirtió en brisa la tempestad,
y las olas se calmaron.
30 Al ver tranquilas las olas, se alegraron,
y Dios los llevó hasta el puerto deseado”. 
Salmo 107: 28-30

 Aquellos discípulos entendieron que solo Jesús tiene el poder para calmar las olas y el viento

“Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios!”, Dijeron a Jesús con asombro y maravillados. Y postrándose de rodillas delante de él, lo adoraron en ese mismo momento. 

Me imagino a Pedro envuelto en una manta sentado en la parte de atrás del barco tiritando de frío, todo mojado pensando en todo lo que acababa de suceder. “Yo anduve sobre el mar, yo salí de la barca, me eché al agua, fueron unos cuantos pasos pero anduve sobre el agua” No tengamos miedo a arriesgarnos a dar pasos de fe. Pedro lo hizo, confió en Jesús. Tenemos que confiar en Jesús.

O quizá las palabras de Jesús resonaban una y otra vez en sus oídos ” hombre de poca fe. ¿Por qué dudaste? “ 

¿Por qué dudó Pedro?


Él salió de la barca, porque Jesús lo había llamado, y su fe lo sostuvo. 

Pero entonces vio la oscuridad a su alrededor, sintió el viento golpeando su rostro, vio el agua, estaba oscura y había remolinos debajo de él … y dudó. Él apartó sus ojos de Jesús y el miedo lo atrapó. 

Sacó los ojos de Jesús, puso la mirada en las circunstancias. 

Y se hundió. 

Pedro aprendió una lección aquella noche que nunca mas olvidaría: Cuando hay problemas a nuestro alrededor debemos mantener nuestra mirada en Jesús. Él nunca va a permitir que te hundas.

 QUÉ APRENDEMOS DE ESTE MILAGRO DE JESÚS
– Que Jesús podía hacer cosas extraordinarias, sobrenaturales. Incluso caminar sobre el agua. El es Dios.
– Jesús quiere que dejemos nuestra zona de comodidad (la barca) y que nos lancemos por fe a hacer cosas extraordinarias.
– Si ponemos nuestra mirada en Jesús, a pesar de que haya olas y tempestad no nos hundiremos.
– Jesús nos anima a poner nuestra mirada en Jesús y no en los problemas.


ACTIVIDADES

PORTADA DE PERIÓDICO
Confecciona la portada de un periódico en donde se anuncie en primera plana la noticia. “Un pescador camina sobre el agua”. Ilustra la noticia.

CONTESTA

1. ¿Qué milagro realizó Jesús ante 5000 personas?

2. Jesús mandó a sus discípulos que fueran a la otra orilla, mientras tanto ¿a dónde fue Jesús?

3.  ¿Qué sucedió durante la travesía hacia la otra orilla?


4. ¿Cómo apareció Jesús ante sus discípulos?


5. Ellos ¿que creyeron que era Jesús?


6. ¿Qué le Pedro a Jesús?

7. ¿Fue capaz Pedro de ir a Jesús sobre el mar? 


8. ¿Qué fue lo que provocó que Pedro se hundiera?


9. ¿Cómo resolvió Jesús la situación?


10. ¿Cómo crees que se sintió Pedro después de este episodio de su vida?Escribe tu propia opinión. ¿Cómo te sentirías tu?







                           

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